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Reporte de vuelo: Mvd-Ciudad de México por Latam

Este es el reporte de los vuelos LA0409 (Mvd-Santiago de Chile) y LA0622 (Santiago de Chile a Ciudad de México), que hice el pasado 17 de Noviembre. Lo estoy escribiendo en la sala "The Grand Lounge Elite", en el aeropuerto de CDMX, de la cual habrá post en breve :)


El LA0409, sale de Montevideo a las 18:57, por lo cual, a las 16:00 horas ya estaba en el Aeropuerto de Carrasco, que estaba super tranquilo en ese momento. Dado que ya había realizado el check-in en la app de Latam, y no tenía que despachar equipaje, luego de un café pasé al área de embarque. El control de seguridad fue muy rápido, y migraciones también ya que lo hice por las máquinas automáticas.


En la puerta de embarque había ya bastante gente, la gran mayoría aprovechando a ver el clásico Nacional-Peñarol que se estaba jugando en ese momento:

Mientras esperaba, llegó el A320 desde Santiago. Según airfleets.es, el A320 de matrícula CC-BAF tiene 9 años de antigüedad:

El embarque fue bastante rápido, y como es usual en LATAM, por grupos. Tenía el grupo 4, fila 27L, porque siempre #TeamVentana. Se cerraron las puertas en horario, y luego comenzamos el pushback, y rodaje hacia la pista. Y allí, una hermosa vista de todo el aeropuerto:

Despegamos por la pista 24:

El despegue fue muy tranquilo, con unas preciosas vistas de Montevideo:

Cuando ya íbamos pasando sobre la provincia de Buenos Aires, hubo bastante turbulencia, que obligó a suspender el servicio. Luego de unos minutos, se reanudó el servicio que fue el usual en este vuelo de Latam: sandwich de jamón y queso, y bebidas:

En mi fila estaba el asiento de el medio vacío, por lo cual viajé bastante cómoda. Leí un rato, y ya con la luz del atardecer, hermosas vistas sobre las nubes:

El cruce de la cordillera lo hicimos ya de noche, y también fue muy apacible, sin nada de turbulencia. Inmediatamente descendimos sobre Santiago y, a diferencia, de otras oportunidades, nos asignaron manga. Allí quedaba el A320:

Llegamos a la parte nueva del aeropuerto de Santiago, la cual es muy linda, y recuerda mucho a Barajas en Madrid:


Luego de una linda caminata de 24 minutos, llegué a la puerta desde donde embarcaría el vuelo hacia CDMX. El vuelo se haría en el CC-BBH, un Dreamliner de 5 años de antigüedad:

Nuevamente el embarque se hizo por grupos, y también tenía el grupo 4. Tenía la fila 35L, aquí se puede ver el espacio disponible:

Los preciosos juegos de luces del Dreamliner:

Pero lo más más lindo del Dreamliner, son sus ventanas! Son las más grandes, incluso en aviones más grandes como el A380, el tamaño es menor. Este tamaño mayor se debe a que el fuselaje del Dreamliner está compuesto es su mayoría por fibra de carbono que permite mayor resistencia que un fuselaje realizado con metales como el aluminio. En otros modelos de avión, con fuselajes realizados con otros materiales, las ventanas deben ser más pequeñas ya que bloquean la circulación de fuerzas de tensión por el fuselaje.

Además de su tamaño, no poseen las "cortinas", ya que se polarizan con ese pequeño "dimmer" en la parte inferior. En la foto anterior está con el menor nivel de polarizado, y en la siguiente foto al máximo:

Si desean ver más info sobre las ventanas del Dreamliner, les recomiendo el siguiente video de Real Engineering: https://www.youtube.com/watch?v=7-I20Ru9BwM


El sistema de entretenimiento, muy completo y con una buena variedad de películas y series:

Luego del embarque, se cerraron las puertas 10 minutos después de lo previsto, pushback y rodamos hacia la pista. Mientras lo haciamos, luces tenues en la cabina:

Despegamos, y luego de ascenso se comenzó con el servicio. Las opciones: carne horneada con vegetales o canelones de ricotta. Opté por los canelones, que estaban muy ricos, y de postre un mini alfajor:

Luego del almuerzo, terminé de ver una película brasilera, "todas as canções de amor", y me dormí...me desperté algunas veces porque hubo bastante turbulencia, pero pude dormir bien. Siempre es recomendable dormir con el cinto de seguridad puesto, y bien visible por arriba de la mantita o pañuelo, así la tripulación no tiene que despertarlos. El chico que iba al lado de mio, no lo tenía visible y lo tuvieron que despertar dos veces para verificarlo. Cuando me desperté ya estaban jugando con las luces, acompañando los colores del amanecer:

El desayuno consistió en un sandwich caliente de jamón y queso, que estaba bastante bien, un yogurt griego y una magdalena que estaba mega seca:

Luego del desayuno, aproveché para ir al baño, y así se veía la cabina:

En las últimas filas se pueden ver unas cortinas, que corresponden a la zona de descanso de la tripulación. Yo estaba en la fila de adelante, y vi cómo varias personas intentaron sentarse allí antes del despegue, con la consecuente explicación de la tripulación.


Aterrizamos antes de lo previsto, pero estuvimos 40 minutos hasta que nos asignaran una posición para descender. Una vez que descendimos, y luego de una breve caminata, llegué a la cola de migraciones:

La espera en migraciones fue de 55 minutos, a la que le siguió otra espera de 30 minutos para el control de aduanas. Realmente el aeropuerto de CDMX, le robó el puesto al de Lima en cuanto a lentitud! Aterrizamos 4:40 am, y recién pude salir a las 7:00 hs! Todo super lento y poco amigable, quizás la terminal 2 es mejor...


Luego del control de aduanas, y ya en la zona pública de la terminal, aproveché a retirar plata, para tener pesos mexicanos. Si bien había llevado dólares, al ver el precio al que estaban haciendo el cambio, busqué un cajero para ver el costo de extraer directamente allí. El costo de la extracción es de 30 pesos mexicanos (aproximadamente, un dólar y medio), por lo que era mucho más conveniente sacar en el cajero.

Cada vez es menos necesario tener moneda local, pero siempre me gusta tener algo para alguna propina, taxi o emergencia. Extraje solamente el equivalente a 30 dólares...y no los tuve que usar en toda la semana. Los gasté en una cena ya el día antes de volver, y en el taxi hacia el aeropuerto. Para todo lo demás, tarjeta de crédito (juntando millas siempre!) o débito.


Para ir hacia el hotel, mire en CityMapper, las opciones disponibles:

Dado que quería llegar rápido al hotel (para descansar un poquito y salir a pasear), decidí tomarme un taxi del aeropuerto, que me costó aproximadamente 10 dólares hasta el hotel en la zona de Polanco.


Y así culmina este reporte! En breve estaré publicando un reporte de mi experiencia tomando el Turibus de la CDMX, y por supuesto, el post del regreso con acceso a una sala Priority Pass.


Hasta la próxima!

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